El cielo se abrió y bajó un pequeño demonio, en sus manos traia un pequeño platito, con un exquisito unguento, me ungio la frente y se burlo de mi. yo bastante confundido me deje llevar. las esquivas esquinas de mi corazon se cerraron y encendi fuego a todas aquellas imagenes que idolatre. las cenizas vuelan por la atmosfera y se esparcen por todo el mundo.
Caminé por sendas oscuras y viví la noche más linda de mi vida, solté la mano de dolor y pude cruzar las brasas ardiendo a pies descalsos, descubrí el velo del mundo y encontré una mescolanza de mentiras y falsas promesas.
A raiz de esto expongo el porqué ud . no debería comer sushi.
Una inclemente delicadeza rodea el arte japones, miles de provervios, llenos de sabiduria oriental, sofistificación, armonía, sabores exoticos y un extraño erotismo en cada convinacion de color, nos hacen sentir estar dentro de un maginifico "dojo samurai".
Las fabulosas maneras de enrrollar arroz con otros alimentos, nos sorprenden, y como un acertijo buscamos la manera de hacer durar los "rolls" un tiempo prolongado... con los palitos es un buen metodo.
Quizas ud. se pregunta ¿pero porqué no debo comer sushi?
R: por que el sushi nos quita lo que más queremos, eso que hemos tenido por toda la vida, de un día a otro nos parece parco, rustico y sucio, ¿acaso ya nos olvidamos que hace un par de años atras, antes de muchos tratados de libre comercio, nuestros menus no por ser mas acotados, eran menos divertidos?
Si, es cierto, de un momento a otro si no comemos sushi, la extravangacia se pierde. Cuanto adolencente enamorado para sorprender, invita a su amada a dejarse caer en la ilusion del sushi. ¿CUANTO SE PERDIO? o ¿siempre supimos que el pulpo tiene un sabor suave?, ¡¿que el sesamo es una semilla y no una plaza¡?
Nos crean necesidades, de sabores, de amores, de estilos de vida y que si no las logramos satisfacer , debemos sentirnos fracasazados y fuera de competencia.
Este año se firmó un nuevo tratado de libre comercio, con el pais de los ojos rajados, pronto el sushi será una trivialidad más y su esclavisante sabor sera tan común, que la fustración será tan grande que los ansioliticos calentitos saldrán de las farmacias.
No es que sea un detractor de la comida oriental, ni de la sabiduría nipona, solo veo el engaño maravilloso de una linda estrategia, en la cual cada uno de nosotros es una parte tan fundamental del exito de los tratados, tan bien estudiados por nuestros "econoliticos" o "politicos".
Por otro lado el sushi me quito todo, desprecié la chorrillana, rechazé los wantanes, aborresí el filete a lo pobre, evité las hamburgezas, y de un momento a otro el sushi se llevó el amor, y me dejó el wasabi en la sangre.
Por todo eso, mejor no ir a comer sushi, es mejor comer una mc fiesta o una mc nifica (mas vale diablo viejo, que nuevo por conocer)...como decía la campaña de reelección de Carlos Menem.
miércoles, 14 de noviembre de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario