Amores cobardes no existen..... Existen amantes amariconaos...y con miedo...
Existen mentiras
Como que las mujeres pueden sentir amor!!!!
O la linda ilusión de amar a una mujer...
Pero la verdad es : se ama a un amigo.. se ama a un animal....pero a una mujer amarla…es una completa locura
Demuéstrate blando y consentidor, y tendrás a tu lado una maquina de maldad.
Mira en sus ojos la bondad, y por la espalda un fierro al rojo vivo te penetrara.
Ríe con ella, y tendrás que llorar.
Entrégate a sus encantos, y te devorará tan lento que no notaras como tus vértebras se trizaran.
¿Es importante amar, o sentirse amado es lo que realmente buscamos?
Me importa un pico.
Es el hecho de subir a lo mas alto y saltar al vació de cráneo, para hacer tangible lo que se siente, es lo que nos convierte en imbesiles enamorados.
Y es en preciso instante, cuando para una mujer lo que haces es una perfecta estupidez, con un valor completamente igual a cero.
En mi corta edad, he escuchado muchos cánticos que hacen referencia al tema, se me viene a la cabeza muy rápido tonino carotone “me cago en el amor”, pero creo que están equivocados, debería ser “me cago en la mujer”. Es que no existe peor alucinación que verse envuelto alrededor de ellas, la misma Biblia en su libro del génesis, lo plantea. La mujer como un ser, capaz de hacer perder al hombre, el paraíso.
Victima somos de sus pegajosos lazos, he visto como hombres pierden la razón, debido a que erróneamente, asumen que la mujer es “SU MUJER”, como una propiedad, no comprendiendo que realmente, el hombre pasa a ser un artefacto dentro de un cosmetiquero, o un el closet, o en la vagina de una mujer.
En la antigüedad, se mostraba una imagen ridícula del hombre castigador y “machista”, yo en primera fila, luche contra ese estigma, pero hoy lamentablemente, siento que en la antigüedad la sabiduría era practicada por todos y abundaba.
El primer error, fue acuñar el término “machismo”
He visto muchos hombres, acusados por una mujer de “machista”, y he visto como esos hombres, luchan por dejar de serlo, pidiendo a gritos desaparecer y transformarse en una femina-masculina. GRAN ERROR, las mujeres mismas acuñaron el término de “machismo”, tras el aburrimiento que sufrieron a mediados del siglo XX, y al extremo temor de ver como el hombre llegaba a la luna, intentando escapar de ellas.
Para un mundo gobernado por las mujeres, sentir que sus lacayos puedan irse muy lejos del planeta, es escabroso. Comenzó así, toda una campaña en busca de igualdad y participación compartida. Las generaciones posteriores hemos crecido con férreo miedo a ser machistas, y los batallones de mujeres jóvenes, adquirieron dentro de su genética una lucha incansable por someter al hombre.
La vida es sabia
El hecho biológico que puedan ser madres, las hace mostrarse como seres capaces de amar y que caminan la senda de la bondad.
Pero al igual que muchos animales, la maternidad es un arma defensiva y distractiva. La generación masiva de medios anticonceptivos, fue la última cruzada de los hombres, para poder luchar contra ellas. Pero la guerra ya esta perdida, las mujeres han demostrado una completa adaptación al medio, y por lo mismo, yo doy por perdida la lucha con las mujeres.
Solo nos queda nuestra dignidad, en un pequeño frasco de vidrio sobre el velador de la mujer, esperando a ser ocultado en cualquier momento, antes que las energías destructivas de la mujer, sin ninguna intención lo empuje y quiebre, por que sin duda habremos de limpiar los vidrios y marcharnos para siempre.
miércoles, 24 de octubre de 2007
El divino arte de complicar las cosas
Para comprender el porqué de complicar las cosas, es necesario comprender que todo lo que nos acontece es muy simple de comprender, y cuando la simplicidad nos causa una vacía sensación de ridiculez, es preciso complicar las cosas.
El arte de complicar las cosas, en mi nació desde el terremoto del 85’, si bien es cierto tengo 25 años, mi cerebro tomo la conciencia del mundo que existe a la triste edad de 3 años, por lo que podría decir que conozco este mundo hace 22 años.
Por que el terremoto
Recuerdo como si fuera exactamente ayer ese episodio, en ese tiempo mi padre trabaja en la base naval de la quinta normal, en santiago. Yo con dos amigos mas jugábamos en una pequeña plazoleta, con una antena mecano de mediana estatura en el centro.
Nuestro juego era subir un par de fierros y saltar al vació, sin duda que para nuestra edad un par de centímetros eran casi como metros. El día estaba nublado y las nubes oscuras cubrían santiago. Al final de la plaza existía un damasco grande, donde una par de señoras conversaba. Todos habíamos saltado un par de veces, pero yo decidí subir mas alto para saltar , mis pequeños amigos, concientisados por sus padres, me obligaban a no hacerlo con la excusa, que me daría la corriente, yo sin duda no le tenia miedo a la corriente, temor sentí cuando unos de ellos amenazó con acusarme a mi papá. Supere mi temor y subí, cerré los ojos y salte, recuerdo pegarme con las rodillas en la boca y sentir un fuerte pito en los oídos, al abrir los ojos, veo a mis amigos llorando y corriendo hacia las señoras del damasco. Algo sentí que hice mal, de pronto al mirar hacia la calle, veo como culebreaba el asfalto y las grandes palmas que decoraban la avenida, aplaudían, corrí también hacia el damasco y me aferre a la pierna de una señora embarazada, los pastelones de los muros caían, y lo mas increíble, vi como llovían damascos verdes.
La antena calló sobre mi casa, la muralla de la habitación de mi hermano se derrumbo sobre su cama. La pierna de la señora la peñisque de tal manera que un gran moretón le quedo.
Sin duda no debí saltar de tan alto.
Sin duda ese es el divino de complicar las cosas, desobedecer, hacer lo que uno quiere y provocar uno de los terremotos mas grande del país.
Pero para que no suene, como texto de Cohelo, puedo explayerme más.
Actualmente los acontecimientos, como vertiente magnifica del azar, parecer carentes de sentido y simples de nacimiento.
Pero si complicamos el asunto, nuestro cerebro ejercitará y las neuronas saldrían de la inercia.
Yo complicando las cosas he hecho un estilo de vida, y sin duda que poéticamente he enriquecido mi mundo, que al fin y al cabo es creado por mi.
Recuerdo un episodio en el que con un compañero, decidimos ir de pesca al valle del elqui, en esa ocasión residía en Coquimbo, llegamos a “Pisco Elqui”, un pequeño pueblito antes de que deje de existir la humanidad, en el interior de la IV región.
Los buses por la fecha del año que fuimos, principios de noviembre, eran escasos.
En fin, toda la tarde recorriendo el hilo de agua de río que existía, para pescar una pequeña trucha. Para cuando el sol desaparece, decidimos irnos. Caminamos por la plaza y yo con ganas de orinar, buscó un árbol que me acomode y libero mi tensión,
Mi compañero me esperaba sentado en el borde de la pileta que hermoseaba la plazoleta, corriendo llego hacia él, pero mis ojos se fijan en las gigantes y torpes carpas japonesas que flotaban en la pileta. Sin pensarlo tomo la caña y comienzo a intentan pinchar una. La oscuridad se apodero del lugar y los dos idiotas intentando pescar, se dan por vencidos. Caminando hacia la estación de los buses, yo enciendo un cigarro, de pronto una camioneta a toda velocidad nos intercepta. Carabineros. Con mi cigarrito encendido me veo esposado y arrodillado.
Golpes, insultos, y los protocolos de los uniformados nos tocó conocer.
Luego de unas frases, el giro de la detención se torno cómico. Comprendimos que unas ancianas, habían denunciado que un par de jóvenes estaban mostrándoles los genitales las personas que pasaban, y luego intentaban pescar los peces de la pileta.
Nuestra versión el teniente Schifferly, la comprendió, la de unos inocentes estudiantes de acuicultura, que buscaban truchas para muestreo, sin lugar donde orinar.
Muy amigos nos liberan de la comisería, con risa, nos sentamos a esperar el bus, a la primera hora de espera, descubrimos que nunca pasaría el bus. Volvimos a la comiseria, el teniente muy amable nos va a dejar al otro pueblo, donde al cabo de unas 4 horas una camioneta que iba hacia vicuña, nos llevó. Luego de vicuña caminamos, para que el frío no se apoderara de nosotros hasta que el sol apareció.
eso sin duda, es complicar las cosas.
Para comprender el porqué de complicar las cosas, es necesario comprender que todo lo que nos acontece es muy simple de comprender, y cuando la simplicidad nos causa una vacía sensación de ridiculez, es preciso complicar las cosas.
El arte de complicar las cosas, en mi nació desde el terremoto del 85’, si bien es cierto tengo 25 años, mi cerebro tomo la conciencia del mundo que existe a la triste edad de 3 años, por lo que podría decir que conozco este mundo hace 22 años.
Por que el terremoto
Recuerdo como si fuera exactamente ayer ese episodio, en ese tiempo mi padre trabaja en la base naval de la quinta normal, en santiago. Yo con dos amigos mas jugábamos en una pequeña plazoleta, con una antena mecano de mediana estatura en el centro.
Nuestro juego era subir un par de fierros y saltar al vació, sin duda que para nuestra edad un par de centímetros eran casi como metros. El día estaba nublado y las nubes oscuras cubrían santiago. Al final de la plaza existía un damasco grande, donde una par de señoras conversaba. Todos habíamos saltado un par de veces, pero yo decidí subir mas alto para saltar , mis pequeños amigos, concientisados por sus padres, me obligaban a no hacerlo con la excusa, que me daría la corriente, yo sin duda no le tenia miedo a la corriente, temor sentí cuando unos de ellos amenazó con acusarme a mi papá. Supere mi temor y subí, cerré los ojos y salte, recuerdo pegarme con las rodillas en la boca y sentir un fuerte pito en los oídos, al abrir los ojos, veo a mis amigos llorando y corriendo hacia las señoras del damasco. Algo sentí que hice mal, de pronto al mirar hacia la calle, veo como culebreaba el asfalto y las grandes palmas que decoraban la avenida, aplaudían, corrí también hacia el damasco y me aferre a la pierna de una señora embarazada, los pastelones de los muros caían, y lo mas increíble, vi como llovían damascos verdes.
La antena calló sobre mi casa, la muralla de la habitación de mi hermano se derrumbo sobre su cama. La pierna de la señora la peñisque de tal manera que un gran moretón le quedo.
Sin duda no debí saltar de tan alto.
Sin duda ese es el divino de complicar las cosas, desobedecer, hacer lo que uno quiere y provocar uno de los terremotos mas grande del país.
Pero para que no suene, como texto de Cohelo, puedo explayerme más.
Actualmente los acontecimientos, como vertiente magnifica del azar, parecer carentes de sentido y simples de nacimiento.
Pero si complicamos el asunto, nuestro cerebro ejercitará y las neuronas saldrían de la inercia.
Yo complicando las cosas he hecho un estilo de vida, y sin duda que poéticamente he enriquecido mi mundo, que al fin y al cabo es creado por mi.
Recuerdo un episodio en el que con un compañero, decidimos ir de pesca al valle del elqui, en esa ocasión residía en Coquimbo, llegamos a “Pisco Elqui”, un pequeño pueblito antes de que deje de existir la humanidad, en el interior de la IV región.
Los buses por la fecha del año que fuimos, principios de noviembre, eran escasos.
En fin, toda la tarde recorriendo el hilo de agua de río que existía, para pescar una pequeña trucha. Para cuando el sol desaparece, decidimos irnos. Caminamos por la plaza y yo con ganas de orinar, buscó un árbol que me acomode y libero mi tensión,
Mi compañero me esperaba sentado en el borde de la pileta que hermoseaba la plazoleta, corriendo llego hacia él, pero mis ojos se fijan en las gigantes y torpes carpas japonesas que flotaban en la pileta. Sin pensarlo tomo la caña y comienzo a intentan pinchar una. La oscuridad se apodero del lugar y los dos idiotas intentando pescar, se dan por vencidos. Caminando hacia la estación de los buses, yo enciendo un cigarro, de pronto una camioneta a toda velocidad nos intercepta. Carabineros. Con mi cigarrito encendido me veo esposado y arrodillado.
Golpes, insultos, y los protocolos de los uniformados nos tocó conocer.
Luego de unas frases, el giro de la detención se torno cómico. Comprendimos que unas ancianas, habían denunciado que un par de jóvenes estaban mostrándoles los genitales las personas que pasaban, y luego intentaban pescar los peces de la pileta.
Nuestra versión el teniente Schifferly, la comprendió, la de unos inocentes estudiantes de acuicultura, que buscaban truchas para muestreo, sin lugar donde orinar.
Muy amigos nos liberan de la comisería, con risa, nos sentamos a esperar el bus, a la primera hora de espera, descubrimos que nunca pasaría el bus. Volvimos a la comiseria, el teniente muy amable nos va a dejar al otro pueblo, donde al cabo de unas 4 horas una camioneta que iba hacia vicuña, nos llevó. Luego de vicuña caminamos, para que el frío no se apoderara de nosotros hasta que el sol apareció.
eso sin duda, es complicar las cosas.
martes, 23 de octubre de 2007
Comienzos
Es increible cuan facil es complicar las cosas, pero tremendamente complejo aceptar las consecuecias de la complicacion.
Mi vida se inicio hace ya 25 años y desde que tengo 3 años que tengo conciencia de vivir en este planeta. Gracias al trabajo de mi padre, he recorrido casi todo el pais, por lo que toda mi infancia fue un cambio constante de escenarios. Maravilloso.
Asi llege un dia, cuando tenia apenas 5 años, a una de las regiones mas australes del planeta, Pto. Williams, una isla al sur del mundo, donde los veranos no se ve noche y en los inviernos no tienen dia. Mi padre, marino de la armada de profesion, habia sido premiado por sus superiores y enviado a esta isla con familia (el hecho de irse al fin del mundo, significaba mayores ingresos).
La isla, estaba habitada en su mayoria por personal de la armada practicando la soberania, y un numero pequeños de civiles. Para mi no era raro verme rodeado de militares, sin duda no sospechaba que era lo que realmente ocurria en el pais, con unos amiguitos, corriamos a escondernos a las trincheras apostadas en la costa de la isla, municiones y pertrechos abandonados eran nuestros juguetes.
Pues bien, ¿que sentido tiene contarles este episodio de mi vida, con respecto al dichoso arte de complicar las cosas?.
Es que el dichoso arte de complicar las cosas, para mi comenzo ahi, en esa isla fria e indomita. Desde que volvi al continente, mi vida no ha sido la misma, y no por que me dedideque a crecer, si no por que mis ojos pudieron tocar la belleza de la naturaleza, y mi vida comprendio por jugar con granadas y fusiles, que la muerte esta separada de la vida por un delgada, pero emosionante tela. Desde entonces las cosas para mi no vienen por exquisitas casualidades, y no pueden ser lo que nuestro ojo a primera lectura comprende.
Muchos acontecimientos sin el arte de complicar las cosas, pasarian sin ningun tipo de sentido, ni gracia.
Mi vida se inicio hace ya 25 años y desde que tengo 3 años que tengo conciencia de vivir en este planeta. Gracias al trabajo de mi padre, he recorrido casi todo el pais, por lo que toda mi infancia fue un cambio constante de escenarios. Maravilloso.
Asi llege un dia, cuando tenia apenas 5 años, a una de las regiones mas australes del planeta, Pto. Williams, una isla al sur del mundo, donde los veranos no se ve noche y en los inviernos no tienen dia. Mi padre, marino de la armada de profesion, habia sido premiado por sus superiores y enviado a esta isla con familia (el hecho de irse al fin del mundo, significaba mayores ingresos).
La isla, estaba habitada en su mayoria por personal de la armada practicando la soberania, y un numero pequeños de civiles. Para mi no era raro verme rodeado de militares, sin duda no sospechaba que era lo que realmente ocurria en el pais, con unos amiguitos, corriamos a escondernos a las trincheras apostadas en la costa de la isla, municiones y pertrechos abandonados eran nuestros juguetes.
Pues bien, ¿que sentido tiene contarles este episodio de mi vida, con respecto al dichoso arte de complicar las cosas?.
Es que el dichoso arte de complicar las cosas, para mi comenzo ahi, en esa isla fria e indomita. Desde que volvi al continente, mi vida no ha sido la misma, y no por que me dedideque a crecer, si no por que mis ojos pudieron tocar la belleza de la naturaleza, y mi vida comprendio por jugar con granadas y fusiles, que la muerte esta separada de la vida por un delgada, pero emosionante tela. Desde entonces las cosas para mi no vienen por exquisitas casualidades, y no pueden ser lo que nuestro ojo a primera lectura comprende.
Muchos acontecimientos sin el arte de complicar las cosas, pasarian sin ningun tipo de sentido, ni gracia.
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